Más allá de lo político y lo económico. G20 en la Argentina: el Colón brilló y los líderes mundiales ovacionaron a los artistas

Más allá de la importancia política, económica y estratégica que tiene el denominado G20 con la presencia de los 19  líderes más importantes del universo junto a Argentina como anfitrión del encuentro; más allá de los resultados y de la desvahida y muy escasa protesta de la incomprensible Izquierda argentina- siempre nos preguntaremos porqué siempre con las caras tapadas como los salteadores y los delincuentes-,  y de algunos pocos dirigentes gremiales, entre ellos algunos impresentables y reconocidos aprendices de desestabilizadores y golpìstas,  que intentaron una protesta- pomposamente llamada Contracumbre,  tan controlada que quedó fuera de contexto y hasta rechazada por ciudadanos comunes que los alejaron de algunos lugares.

Se vio  a lúgubres sindicalistas retirarse con la cabeza baja entre remanidas quejas; más allá del éxito o fracaso de este  G20 en nuestro país, quedan cosas al menos interesantes y hasta quizás importantes por rescatar, como una organización casi impecable con tan solo algunos y casi imperceptibles “baches” y un final de oro en la noche del primer día con la gala en el emblemático y admirado por todos…Teatro Colón.

Música, danza y vinos que reflejan la diversidad de la Argentina deslumbraron a los líderes del G20 en la función de gala y posterior cena en el mítico Teatro Colón, tras el primer día de eventos oficiales de la cumbre. El templo de la lírica que vio pasar las máximas estrellas mundiales albergó a los jefes de Estado y gobierno, junto a sus cónyuges, representantes de la Unión Europea y organismos internacionales como el FMI, el Banco Mundial y la ONU.

En una Buenos Aires blindada, el Colón -joya arquitectónica inaugurada en 1908- recibió a los invitados que, antes de ingresar a la sala principal, se tomaron juntos una foto, esta vez con Angela Merkel.

El show creado para la ocasión fue un despliegue tecnológico, visual y artístico con 84 bailarines y 75 músicos en vivo, que recorrió la diversidad de climas, paisajes, etnias y culturas, forjadas entre nativos e inmigrantes de este país. La pluralidad musical -rock, chamamé, malambo, cueca, zamba, carnavalito, tango, rap y hip hop- acompañó los cinco cuadros que representaron a las regiones de Patagonia, Cuyo, Litoral, Noreste y la Pampa, con una emotividad que llevó a las lágrimas a muchos de los presentes incluyendo al presidente Mauricio Macri.

A las composiciones originales del espectáculo a cargo de Gustavo Mozzi, también responsable del guión escenográfico, Nicolás Sorín y Nicolás Guershberg, se sumaron piezas de los maestros Alberto Ginastera  en su Malambo, Mariano Mores con su emblemático Tanguera y el chamamé El Toro de Dionisio Alberto “Camba” Castillo nacido allá por 1941, además de temas de Charly García y Gustavo Cerati.

Participaron también el Ballet Salta, los campeones de malambo de los dos últimos años, la bagualera Balbina Ramos y el acordeonista Javier Acevedo, y los invitados Julio Boca y Mora Godoy.

Durante 40 minutos, Argentum mostró toda la riqueza de los paisajes y climas, de la flora y la fauna, de los recursos naturales, de los productos de la tierra, de la mano del hombre, de la diversidad étnica, cultural y artística de cada una de las regiones argentinas.

Según entendidos en la materia, de cualquier color político, étnico o religioso, fue un espectáculo único, conmovedor, emotivo, interrumpido en algunos momentos por aplausos y vítores de las mil almas presentes, con un cierre de aplauso pleno, de pie y con el fondo del grito sano y caliente de …Argentina…Argentina, fue una de las galas mas bellas y bien logradas en decenas de años y que lograron el objetivo de mostrar a la Argentina real.

Más allá de las carencias y la miserias y de las protestas increíbles de grupejos de enmascarados, esta fue una manifestación maravillosa..

Esta vez ganó el bien sobre el mal. Ojala se haga costumbre..

La cumbre continúa y se espera que siga por el camino hacia los consensos y hacia un mundo mejor.